Es necesario definir con un estudio el caudal mínimo del río Negro para resguardar la vida acuática y la sanidad del agua


La concejala Vanessa Cacho Devincenzi presentó un proyecto de comunicación dirigido al Poder Ejecutivo provincial para que impulse ante la Autoridad Interjurisdiccional de los río Limay, Neuquén y Negro (AIC) la realización de un estudio sobre el rio Negro que determine el caudal mínimo medioambiental necesario para resguardar la vida acuática y la sanidad del agua.
Indicó que “en momentos en que tiene actualidad el debate sobre los usos del recurso agua, es hora de establecer científicamente, de acuerdo a las condiciones actuales, cuál es el caudal mínimo que debe tener el río para no afectar sus requisitos medioambientales”.
Informó que la AIC acaba de concluir un estudio de “Planificación del aprovechamiento integral y gestión sustentable del recurso hídrico de las cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro” donde queda claro que el caudal del río Negro por el impacto de las represas y la crisis hídrica se encuentra a un tercio de lo que históricamente se registraba al ingresar al sistema del Valle Inferior, unos 270 m3 por segundo.
“De allí que sea necesario dar continuidad a este estudio con la determinación certera del caudal mínimo medioambiental necesario para resguardar la vida acuática y la sanidad del agua, porque constituye un dato no menor sin el cual no es posible que la AIC termine estableciendo un cupo para cada provincia de la cuenca”, señaló.
Enfatizó que “sin prever esos parámetros sería totalmente ilusorio no sólo hablar de cualquiera pretensión de usos a futuro del agua del río Negro por parte de las provincias integrantes de la cuenca que conforman el pacto federal de la AIC, como irresponsablemente lo hicieron funcionarios de Buenos Aires, sino dar garantías de la vigencia del recurso a las próximas generaciones”.