Preocupación por los hechos de violencia entre jóvenes de los sectores populares de nuestra ciudad capital


El titular de la Fundación Apostemos a la Vida Leandro Martínez, expresó su preocupación por los hechos de violencia entre jóvenes de los sectores populares de nuestra ciudad capital, que parecen escenas de series de Netflix, pero la realidad supera la ficción. Intentos de homicidios a sangre fría, o disparos a mansalva a cualquier hora del día son algunas de los postales con que nos encontramos a diario. Pero para quienes deberían prevenir o controlar todo lo tienen naturalizado y en el medio los vecinos y vecinas desprotegidos.

Sin querer justificar absolutamente nada, pero podríamos decir que para los sectores populares el acceso a la Justicia es sumamente intrincado, por cuestiones económicas y también educativas (muchos de esos familiares no tienen una formación educativa). Y a eso se suma el conflicto de los términos morales, que son “muy importantes, porque para la Justicia también lo son”.  Por eso deben apelar al convencimiento de que cuando matan a un joven que “era bueno, trabajador, de buen corazón”. Deben salir a defender quién era y evitar contar lo que vulnere esa identidad.Estos hechos de violencia, no son nuevos y cada día se acrecientan más, por la falta de políticas de prevención y contención de las familias que recorren los organismo buscando ayuda y se encuentran con una barrera de relatos, discursos maravillosos para justificar su verdadera inoperancia humana. Porque los hechos ocurren en los barrios vulnerables y las frases más rápidas de los opinólogos del sillón cómodo son. “Algo habrán hechos o que se jodan sin conocer la dimensión de las situaciones populares. Basta de hipocresía y cinismo de quienes siguen mirando para otro lado.

Acá es la capital de la provincia, o sea el ajuste de cuentas y el show debe continuar porque son pibes de barrio. Si esto hechos lamentables de violencia a causa del consumo de estupefacientes, ocurre con  algún joven de un sector de un poder adquisitivo importante, los representantes de las bancas tanto en el Concejo Deliberante como en el Parlamento de Río Negro todos se hubieran preocupado por la inseguridad”. Pero como están cómodos y con sueldos importantes siguen mirando para otro lado

Las muertes encuadradas como consecuencia del problema de la inseguridad o el consumo de estupefaciente deberían tener mayor legitimidad para poder reclamar. “Las familias que padecen diferentes problemáticas con algún familiar que consume drogas  se le debe garantizar un espacio desde donde legitimar su pelea por justicia, haciéndolo desde un lugar socialmente validado  y diferenciándolo de todo contexto como simplemente se lo califica como posibles conflictos barriales.