PIDEN INFORMES SOBRE LA RED DE CLOACAS PARA DINA HUAPI


La obra fue impulsada en 2017 por el entonces intendente Danilo Rojas y cuenta con financiamiento del BID. La fuerte oposición de los vecinos -que cuestionan el impacto medioambiental– motivó un pedido de informes del Frente de Todos en la Legislatura.

El proyecto original contempla una capacidad de transporte y gestión de residuos cloacales para 15 mil habitantes hacia una planta depuradora a construir en un terreno detrás del Club Danés -a 400 metros del río Ñirihuau- donde se prevé la descarga de los efluentes tratados a un dren subsuperficial distante 70 metros del curso de agua.

El presupuesto inicial, estimado en 2019, era de 329 millones de pesos.

Los vecinos sostienen que la obra prevé un sistema de derivación o “by pass” que haría -en caso de saturación o fallas técnicas– que los efluentes fueran vertidos directamente al lago Nahuel Huapi, y citan como ejemplo los reiterados episodios ocurridos con la planta de tratamiento de efluentes cloacales de Bariloche

Sostienen además que el proyecto es “ilegal ya que está en contra de todas las legislaciones y normativas, nacionales y provinciales vigentes pero además, perniciosa, agresiva y depredadora contra las áreas protegidas del lago Nahuel Huapi, el río Ñirihuau y el río Limay”.

El presidente del Concejo Municipal de Dina Huapi, Gerónimo Barraquero considera que “Dina Huapi tiene la oportunidad de ser un municipio modelo en cuanto a tratamiento de efluentes. No se trata de un no a las cloacas, sino de buscar un sistema superador, como los hay por decenas, de plantas de tratamiento con vertido cero, que pueden ser considerados buscando una mejor respuesta y no una salida de apuro”.

Estas alternativas fueron expuestas por Barraquero durante la audiencia pública por el tema saneamiento.

Actualmente Dina Huapi tiene unos 7 mil habitantes, y cada vivienda dispone de su propia cámara séptica o biodigestor, ambos sistemas para el tratamiento de los residuos cloacales domiciliarios.

Sobre este punto, los vecinos insisten en que el proyecto implica serios riesgos para el medio ambiente, y afirman que no hay datos certeros que de que el sistema actual –de cámaras sépticas particulares– esté contaminando las napas de agua.

“En Dina Huapi”, sostienen, “hace ochenta años que los pozos están ahí y no hay indicio de contaminación”.

A través de un pedido de informes ingresado esta semana a la Legislatura provincial por el Frente de Todos y dirigido al Departamento Provincial de Aguas (DPA), los legisladores requirieron información y constancias respecto del análisis medioambiental solicitado a Parques Nacionales, y a la vez que se “informe cuáles son las medida previstas para la recomposición y remediación de los pasivos ambientales ante derrames u otros incidentes que pudieran ocurrir”.

Quieren saber además “si la conexión al servicio que se brindará es voluntaria u obligatoria para las y los vecinos, y qué alternativas se están planteando en relación a esto dado el amplio rechazo ciudadano a la obra”.

En este sentido, un segundo proyecto, consistiría en la construcción de un colector de unos 8 kilómetros y una planta de bombeo para llevar los efluentes hasta la planta de tratamiento que opera la Cooperativa de Electricidad en Bariloche. Una opción que también recibió el rechazo de los vecinos.

“Entendemos que un proyecto de esta magnitud, que provoca además el rechazo social, requiere precisiones, no solo para los dinahuapenses, también para Bariloche que es un ejido colindante, y en general para quienes viven en la ribera del Nahuel Huapi y aguas abajo del Limay”, señaló María Eugenia Martini, presidenta del bloque legislativo del Frente de Todos.

Y agregó que “sabemos que la zona es un tesoro natural de fragilidad extrema debido a las tensiones que provocan el crecimiento urbano y los emprendimientos privados vinculados al turismo, que necesariamente exigen cautela y estudios serios de impacto ambiental, para no tener que lamentar en el futuro las consecuencias de una mala decisión”.

“Le pedimos al Gobierno provincial que informe, y sobre todo, que escuche a los vecinos”, concluyó.