MARTINEZ: “FALTA ,MUCHO POR APRENDER”


El titular de la Fundación Apostemos a la Vida Leandro Martínez, expreso que en una sociedad inmersa en una crisis estructural tan grave, puede parecer difícil relacionar las actividades de prevención con las actitudes de la policía generalmente entendidas como intervenciones represivas. Máxime teniendo en cuenta, como indica muy claramente el aumento importante de violencia callejera, robos, hurtos y otros delitos protagonizados en su inmensa mayoría por personas menores de edad y en gran parte inducidos por adultos.

Comprender una realidad implica abarcarla, cuando se trata de prevención, debemos reconocer que falta mucho por aprender y por incorporar. Estos conceptos nos abarcan desde el primero al último. Si tomamos como ejemplo de quien pasa un semáforo en rojo o anda a contramano y sufre un “accidente”. ¿De qué accidente habla?. Un accidente es un suceso fortuito, eventual, imprevisto. Si se violan las reglas de tránsito u otras normas nacionales, provinciales o municipales establecidas por las leyes en vigencia, conociendo el delito que esta cometiendo debe ser sancionado con la máxima aplicación y el rigor que corresponde sin excepción.

Todos estamos afectados ante estas contingencias y mucho sería nuestra pérdida, sino le buscamos la forma de contrarrestar este trastrocamiento, de imprevisibles trascendencias. Las distintas manifestaciones de violencia y robos desde todos los puntos de vista y desde las distintas edades, hasta llegar a las alteraciones de impotencia, necesitan un antídoto causal y preventivo.

En tal sentido, hay que educar para la vida en sociedad tratando de evitar que se produzcan actos ilícitos producidos por individuos que, atentan contra la seguridad y el bienestar de la comunidad toda.

Por lo tanto, un objetivo básico consiste en impedir que los intereses de la delincuencia avance, comprometiendo a quienes deben garantizar la seguridad a reforzar la voluntad de NO MIRAR PARA OTRO LADO, ni ser cómplices para que prosperen las medidas de prevención. Si se mantiene enfocada la atención en eliminar los delitos producidos en su mayoría por menores acompañados de mayores, se podría evitar la posibilidad de que la delincuencia no continúe avanzando impunemente.

Por último, la meta es comprometer a todos y a cada integrante de nuestra comunidad, para que no se conviertan sin querer en cómplices de aquellos que tanto daño le hacen a la sociedad. Si conocen quienes le arruinan la salud a los jóvenes con la VENTA DE DROGAS en su barrio llamen al 0800 333 4124 de manera gratuita y anónima, es una herramienta legal y segura.