LA TEORÍA DEL JUEGO Y EL TIMING POLÍTICO (PABLO DIAZ)

En nota del mes de enero te conté que “la política es un juego de suma cero”. Éste es un modelo matemático del tipo competitivo (no cooperativo) que forma parte de la conocida “teoría del juego” cuyo fundamento se rige en que la ganancia o pérdida de un participante se equilibra con exactitud con las pérdidas o ganancias de los otros participantes. Al representar el electorado una cantidad numérica fija (determinada según cada momento), los votos que gana un contendiente en la disputa electoral son equivalente a los que pierden sus rivales.

Cualquier estratega medianamente formado conoce estos modelos teóricos matemáticos, como también conoce el valor del tiempo: el timing político (y acá me veo en la necesidad de explicar -y pido permiso- que además de ‘encuestador’, mi profesión de consultor político me obliga también ser ‘estratega’, para aclarar las confusiones que suelen tener algunos comunicadores cuando se refieren a mi actividad).

El timing es la elección del momento pertinente para plantear un tema o una acción al electorado. Entender el timing es de suma importancia, ya que la misma acción puede tener efectos diferentes dependiendo del momento en el que se realice, y hoy, con la inmediatez a la que nos somete la vida interconectados en red, aún más.

La vida política, una gestión de gobierno por ejemplo, es una sucesión infinita de hechos constantes y su representación gráfica no es justamente una línea recta que atienda únicamente el eje cronológico. Es más bien sinusoidal (más matemática todavía) como ondas que suben y bajan regidas por el eje de las circunstancias que someten a las personas y gobiernos a cada momento.

Entender esto es básico para saber que si las circunstancias cambian en el tiempo, también deben cambiar las estrategias.

En épocas de pandemia como la actual, donde las circunstancias están marcadas por el miedo a la enfermedad y el dolor por la muerte de personas, continuar políticamente apelando a la aplicación de acciones propias del juego de suma cero no solo es un tremendo error táctico de los jugadores sino además un peligroso camino al abismo general del sistema político. Básicamente porque en este juego además de ellos también juega la gente y puede suceder que en vez del Ganar-Perder buscado, el resultado termine siendo un Perder-Perder.

Perder-Perder como sucedió en Brasil donde cayeron los tradiciones PSDB y PT a manos del outsider Jair Bolsonaro. Perder-Perder como sucedió en México donde cayeron los tradicionales PRI y PAN a manos del comunista Andrés Manuel López Obrador. Perder-Perder donde la gente harta de la desidia y corrupción de sus políticos tradicionales terminó ungiendo presidente a un comediante como Volodímir Zelenski en Ucrania, o a un Payaso como Jimmy Morales en Guatemala.

En épocas de pandemia como la actual, la estrategia política debería basarse en el juego cooperativo, ese cuyo resultado deseado es el “todos ganan”: Win-Win. Es el juego que entendieron muy bien el presidente de la nación Alberto Fernández e invitó a jugar al líder de la oposición Horacio Rodríguez Larreta y que logró elevar la imagen y aprobación de gestión de ambos a valores inéditos y estratosféricos.

No es el juego que están jugando estas últimas semanas los políticos rionegrinos en la ciudad de General Roca. Ahí persiste el empeño en jugar al juego de suma cero, sin reparar que quien está perdiendo no es su rival sino la gente.

Qué si funcionan o no los colectivos por culpa de la desidia de la intendenta que prefiere jugar a la timba financiera con el dinero de los contribuyentes. Qué a los terraplenes de tierras que cortaron la circulación norte-sur por los puentes los puso la municipalidad o la policía provincial. Qué esos montículos atentan contra las libertades consagradas en la Constitución Nacional que se defiende a selfies con pala en mano. Que Neuquén tiene política sanitaria y Río Negro no porque allá hay menos contagiados que acá. Qué el funcionario provincial controlado por el inspector de tránsito municipal no tenía los papeles de su auto en regla se puso agresivo. No son discusiones que ayuden a solucionar el problema que hoy más aqueja a los vecinos de la ciudad de General Roca que es el MIEDO AL CONTAGIO y el DOLOR POR LA MUERTE de sus seres queridos.

Recién van 6 meses del actual periodo de gobiernos y la pandemia no va a durar eternamente. Ya tendrá la política tiempo de practicar ese juego de suma cero que tanto les gusta.

El arribo, este viernes a General Roca,  de personal infectológico del ministerio de salud de la nación junto a otros funcionarios del área social, brinda una buena oportunidad para encauzar las cosas y empezar a jugar el juego que la gente espera: el cooperativo, donde todos ganan.

 

Pablo Gustavo Díaz
Consultor en marketing político
@pablogusdiaz