LA JUSTICIA DETERMINO QUE DEBERÁ PAGAR 400.000 PESOS PORQUE SU PERRO MORDIO A UNA PERSONA

Fueron apenas unos segundos. Pero el tiempo suficiente para que un perro, de raza fila brasilero, saliera a la calle y atacara a una mujer que pasaba por la vereda. La víctima sufrió lesiones severas por las mordeduras y les inició una demanda civil por los perjuicios que sufrió a los responsables del perro.

El juez de primera instancia Cristian Tau Anzoátegui admitió la demanda y condenó a Matías Carzalo, María Jazmín Fernández Murgic y Allianz Argentina Compañía de Seguros SA a pagar concurrentemente 237.792 pesos. Pero la suma se incrementa a 405.000 pesos con los intereses moratorios y los honorarios, que deberán pagarles a los abogados que intervinieron en la causa.

El juez dictó el 20 de septiembre último la sentencia, que se puede apelar. Recordó en el fallo, al que accedió “Río Negro”, que Mariela Iris Salazar caminaba la tarde del 12 de febrero de 2012 con su perra -cruza de salchicha enano de tres años de edad con collar y bretal- por una vereda de la calle España de esta ciudad.

La mujer dijo en la demanda que antes de llegar al casino, un perro fila brasilero marrón atigrado salió del patio de un domicilio, ubicado en la vereda de enfrente, porque el portón estaba abierto y se dirigió hacia donde ella estaba. Su perra salió corriendo. Pero el animal atacó a la mujer y la mordió en el antebrazo izquierdo, con tanta fuerza, que la arrojó al suelo.

Sostuvo que pidió auxilio a los gritos, mientras el perro la mordía en otras partes del cuerpo. Un policía que cumplía tareas de seguridad en el casino observó la dramática escena y salió a auxiliarla. El hombre comenzó a gritar y patear al perro, que soltó el cuádriceps de la mujer, pero le mordió el tobillo izquierdo a Salazar hasta arrastrarla unos metros por el piso.

Frente a la gravedad de la situación, el policía efectuó un tiro con su arma reglamentaria y le dio en el cuarto trasero al perro, que soltó a la mujer y regresó, herido, a la casa de su dueño. La víctima estuvo varios días sin trabajar y con tratamiento prolongado.

Los responsables del perro rechazaron la demanda. Plantearon la prescripción porque alegaron que la mujer interpuso la demanda más de dos años después del hecho.

Carzalo, a través de su apoderado, solicitó que se cite a Allianz Argentina Compañía de Seguros. Y sostuvo que la mujer dio una versión falsa del accidente para ocultar su culpa.

Pero el juez desestimó los planteos de los demandados. Advirtió que cuando la mujer interpuso la demanda en marzo de 2014 no habían transcurrido los dos años.

Valoró el testimonio del policía, que declaró que la mujer se defendió y el perro comenzó a morderla. Por eso, cayó al piso. También tuvo en cuenta la declaración de otra testigo y los certificados médicos e informes.

“El animal no fue excitado por la víctima ni por un tercero, entendiendo por excitación una provocación deliberada. No hay siquiera un indicio de ese eximente”, concluyó el juez.

“Tampoco se probó que el perro se soltara sin culpa de los demandados, al contrario, es evidente la culpa de ellos, dado que el portón estaba abierto”, consignó. “Es claro que si el animal se ha liberado es porque no se tomaron todas las precauciones necesarias para evitarlo”, concluyó el juez.

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