EL «SI SE PUEDE» DE LA MANO DE MACRI LLEGO A NEUQUEN

Un impresionante despliegue de seguridad en el centro de Neuquén capital organizó hoy el escenario para que el presidente Mauricio Macri desembarcara en la ciudad con su marcha del “Sí, se puede” y arengara a sus simpatizantes a “dar vuelta” los resultados para ganar en octubre. En rigor, no fue una marcha, sino una concentración de gente en la explanada del monumento a San Martín que aguardó unas tres horas para escuchar el discurso de 17 minutos y 40 segundos que brindó el candidato.

El mandatario nacional llegó al monumento a San Martín junto a su pareja, Juliana Awada, alrededor de las 18:30, una hora más tarde de lo convocado. En el palco se rodeó de los candidatos locales y de Río Negro como Horacio Quiroga, Francisco Sánchez, Valeria Todero y Sergio Wisky, aunque faltó Lucila Crexell, la extrapartidaria emepenista que Juntos por el Cambio incluyó en su lista para estos comicios.
“Si seguimos trabajando juntos como en estos últimos años, la provincia nos va transformar en una potencia mundial en energía derramando puestos de trabajo en todo el país”, dijo Macri en la apertura de discurso y fue la única alusión indirecta que hizo sobre Vaca Muerta y sobre Neuquén, específicamente.
El resto del discurso repitió las frases que el jefe de Estado viene utilizando en las marchas del “Sí, se puede” por todo el país y que apelan a “cambiar la historia para siempre” y pedir al electorado “más tiempo” para “revertir décadas de malas decisiones”. “Salvando las diferencias, me pasó en Boca y en la Ciudad también. Tres años y medio no alcanzan”, planteó.

Prometió que, de ser reelecto, vendrá la etapa “del alivio”, pues reconoció que “le ha costado mucho, especialmente a la clase media”. También volvió a reforzar su posición contraria a la legalización del aborto: “Las dos vidas, por supuesto. Todo con Dios que nos da fuerza todos los días”, dijo.

Para que el acto de Macri fuera posible, hizo falta un operativo de seguridad que prácticamente cercó todo el centro de Neuquén y que incluyó a fuerzas de seguridad provinciales y nacionales. Los estatales de ATE pudieron realizar su marcha luego de derribar algunas vallas, pero sin que se generaran cruces con la policía o el resto de los manifestantes.
Macri llegó a la capital en el avión presidencial y se trasladó hasta el monumento en una camioneta secundada por otras de servicios de seguridad y prefectura. En el CEF 1 se había preparado como “plan B” un helicóptero oficial.

El Municipio de Neuquén colaboró en la organización no solo prestando la terraza de su sede para la seguridad presidencial, sino liberando playas de estacionamiento para que las utilicen gratuitamente los simpatizantes de la marcha. “Vamos a aportar la cuotaparte que corresponda para garantizar ir a segunda vuelta y que pase lo que pasó en 2015”, aseguró el intendente.

En las redes sociales del mandatario se difundieron luego imágenes de una recorrida por el Metrobús del oeste, aunque se trató de una actividad que se manejó con hermetismo.

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